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Durante el siglo XX se han descrito docenas de sustancias activas usadas contra los ectoparásitos en
la industria ganadera mundial. Muchas de ellas de un espectro de acción amplio, es decir, son eficaces contra muchos ectoparásitos al mismo tiempo (p. ej. Sobre perros y gatos),o como plaguicidas en la agricultura. Otras son de un espectro de
acción estrecha, es decir, sólo actúan sobre una sola especie.
Además de su eficacia contra un determinado parásito y de su toxicidad para el hombre, el ganado y el
medio ambiente, hay una serie de propiedades generales de los ectoparasiticidas que son esencialmente importante porque determinan en gran parte su comportamiento en la práctica, tanto frente al parásito mismo como al ganado, a los seres humanos
y al medio ambiente.
El mecanismo de acción de un ectoparasiticida, se refiere a dónde y cómo actúa el compuesto a nivel
fisiológico o molecular dentro del parásito. Es importante, porque si actúa en un mecanismo que sólo existe en los parásitos, será probablemente poco tóxico para el hombre, los mamíferos y otra fauna salvaje. Si actúan en cambio sobre un
mecanismo molecular que no es específico de los insectos o ácaros, es decir, que también ocurre en los organismos superiores (mamíferos, aves, etc.) es muy probable que también sean tóxicos para estos organismos.
O porque compuestos con el mismo mecanismo de acción es muy probable que muestren Resistencia cruzada: así si una población de parásitos se hace resistente a un compuesto, será probablemente resistente a otros compuestos que tengan el mismo
mecanismo de acción.
El modo de acción de un ectoparasiticida, se refiere a cómo el compuesto penetra en el parásito para ser eficaz. Existen tres métodos o modos de acción principales;
Tarsal: si basta que el producto entre en contacto con la cutícula del parásito, se dice que
tiene efecto tarsal y que actúa por contacto.
Oral: si el compuesto debe ser ingerido por el parásito, se habla de efecto oral y que actúa
por ingestión.
Sistémico: si el compuesto alcanza al parásito a través de la sangre o de los tejidos corporales del
hospedador al que previamente se le ha administrado la sustancia activa. (por inyección, vía oral o sobre la piel.)
El espectro de acción de un parasiticida, se refiere al número de especies (parásitos) sobre las que
el compuesto tiene una eficacia efectiva a la concentración habitual del uso. Se habla de espectro amplio o grande cuando actúa sobre muchas especies o de espectro estrecho o restringido cuando actúa sobre pocas especies. Desde el punto de vista
de seguridad para el medio ambiente, el ganado y los humanos, son preferible compuestos de espectro reducido. Desde el punto de vista comercial y práctico son preferible los de amplio espectro pues con un sólo producto se pueden controlar muchas
plagas.
El poder o efecto residual, se refiere de ordinario al tiempo que un compuesto permanence de manera
eficaz contra el parásito cuando se aplica sobre una superficie o sobre la piel del animal. También se suele hablar de persistencia. Algunas sustancias son muy estables y tienen gran poder residual mientras que otras son muy volatiles y se
descomponen rápidamente por efecto del sol, de la intemperie, etc.
CLASIFICACIÓN DE LOS ECTOPARASITICIDAS SEGÚN:
El estado de desarrollo del parásito, afectado por la sustancia activa se habla de:
Adulticida: si tiene efecto sobre los adultos.
Larvicida: si tiene efecto sobre las larvas.
Ovicida: si tiene efecto sobre los huevos.
El tipo de parásitos, contra el que son eficaces se habla de sustancias activas o productos:
Insecticidas: si efecto contra los insectos.
Acaricidas: si tiene efecto contra los acaros.
Garrapaticidas: si tiene efecto contra las garrapatas.
Mosquicidas: si tiene efecto contra moscas.
Piojicidas: si tiene efecto contra piojos.
Sarnicidas: si tiene efecto contra la sarna.
Pulguicida: si tiene efecto contra pulgas.
Un producto determinado puede ser a la vez insecticida y acaricida, adulticida y larvicida, y tener un
efecto tarsal y sistémico, otro puede ser sólo insecticida, larvicida y tener sólo efecto tarsal.
Una clasificación pragmática, muy extendida clasifica a los ectoparasiticidas en cuatro grandes
grupos:
1. Insecticidas clásicos: se trata sobre todos de insecticidas o acaroids orgánicos sintéticos que matan a los ectoparásitos por contacto y se usan en baños de inmersión o aspersión, para fumigaciones, pourons o cebos.
2. Endectocidas: además de controlar a numerosos ectoparásitos son muy eficaces contra muchos
endoparásitos, sobre todo helmintos, es por ello que se les denomina : endectocidas.
3. Inhibidores del desarrollo: no matan directamente a ningún estadio pero bloquean el
desarrollo de los estadios inmaduros, larvas mueren antes de alcanzar el estadio adulto, lo que interrumpe el ciclo de vida. Actúan mejor por contacto o ingestión. La mayoría son productos orgánicos sintéticos.
4. Productos naturales: son extractos de plantas que se emplean directamente sin una alteración
química; o bien productos minerales, es decir, productos inorgánicos.
CLASES QUÍMICAS:
Desde el punto de vista meramente químico, la aplastante mayoría de las sustancias activas
ectoparasiticidas descubiertas hasta la fecha son moléculas orgánicas sintéticas o semisintéticas y se pueden agrupar en categorías químicas determinadas. Unas pocas son moléculas orgánicas naturales, es decir, se extraen de una planta o de
microorganismos. Y otras son de origen mineral o inorgánico, casi siempre son sales.
Los ectoparasiticidas orgánicos sintéticos pertenecen a varias clases químicas distintas.
Las principales clases químicas son las siguientes, independientemente de su presencia actual en el Mercado y ordenadas según el orden cronológico aproximado en el que fueron descubiertas.
1.Organoclorados: tales como DDT, Lindano, Dieldrin.
2.Organofosforado: tales como Diclorvos, Clorfenvinfos, Coumaphos, Diazinon, Dimetoato, Malathion,
Parathion, Triclorfon, phoxim.
3.Carbamatos: tales como Aldicarb, Carbofuran, Carbaril, Methomyl, Propoxur.
4.Amidinas: tales como Amitraz, Cymiazol.
5.Piretroides: tales como Cipermetrina, Deltametrina, Cyflutrina, Lambda cyhalotrina, Flumetrina,
Permetrina, Fenvalerato.
6.Neonicotinoides: tales como Imidacloprid, Thiamethoxan, Nitempyran.
7.Fenilpirazoles: tal como fipronil. P&N |