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Ing. Sunshine Florio y Tec. Gustavo Florio

 

Generalidades del Cultivo de la Patilla

ASPECTOS TAXONÓMICOS, MORFOLÓGICOS Y PRINCIPALES USOS DEL CULTIVO

 

- I PARTE -

La patilla o sandía se ha cultivado por miles de años, especialmente en África y el Oriente Medio. Existen reportes del cultivo en China que datan del año 900 d.C. La región árida del sur de África es considerada como el centro de origen de esta especie. Desde el África, la patilla fue traída al continente americano por esclavos; aunque también se sabe que los colonizadores europeos la trajeron con ellos. La especie se ha extendido por todo el mundo y se le cultiva en las regiones tropicales y subtropicales del planeta. Aunque el uso predominante de la patilla es para consumir su fruto suculento, en China y otras regiones del Medio Oriente se cultivan y mejoran variedades para consumir las semillas.

 

La patilla (Citrullus lanatus), término que se refiere para designar tanto a la planta como a la fruta (Figura 1), es una cucurbitácea herbácea rastrera cuyo fruto es de tamaño considerable (Figura 2), con un alto contenido de agua. Es muy apreciada comercialmente debido a lo refrescante que es al gusto.
Es una planta de clima cálido por lo que no debe cultivarse si existe riesgo de heladas o si las temperaturas se encuentran por debajo de los 10 °C. Las plantas tardan entre 75 y 100 días en dar fruto desde que se planta la semilla. Debe también saberse cuando están maduras las patillas, lo cual se hace evidente pues el punto donde la patilla se une con la planta se pone café y la patilla se torna un poco amarilla en su punto de contacto con el medio de cultivo. También se puede notar pues la patilla se hace resistente a ser cortada con la uña del pulgar.


La planta presenta tallos rastreros, delgados, pilosos con vellosidades o tricomas, provistos de zarcillos ramificados en cada nudo del tallo (Figura 3). Las raíces son extensas pero no profundas, con una raíz pivotante principal y muchas raíces laterales o secundarias. Las hojas presentan cinco lóbulos profundos, flores amarillas, pequeñas, unisexuales; las femeninas (Figura 4) tienen el gineceo con tres carpelos, la masculina con cinco estambres. Las flores son pequeñas y menos vistosas que en otras cucurbitáceas. La floración comienza en general a las ocho semanas después de la siembra, aunque hay genotipos con floración prematura cuya floración puede comenzar a la quinta o sexta semana después de la siembra.


Las flores de la patilla son estaminadas (macho), perfectas (hermafrodíticas) o pistiladas (hembra). Las primeras flores en aparecer son las masculinas o estaminadas. La proporción de flores fluctúa entre 7 a 14 flores estaminadas por una flor pistilada. En otras palabras, primero aparecerán de 7 a 14 flores masculinas en el tallo y después vendrá la flor pistilada. En esto también hay excepciones y existen genotipos que dan flores pistiladas antes que aparezcan flores estaminadas; así como también hay genotipos en los que la proporción antes mencionada puede ser menor. La aparición temprana de flor femenina o pistilada es deseable especialmente si la fertilidad en las mismas es alta ya que asegura un amarre temprano de fruto.


Las flores pistiladas tienen un ovario inferior cuyo tamaño y forma se correlaciona con el tamaño y forma final del fruto. Los frutos de la patilla cultivada varían de la forma esférica a la cilíndrica o elongada de hasta 60 cm de longitud y tienen una cáscara de 1 a 4 cm en grosor. En los híbridos cultivados actualmente el tamaño varía entre los 4 a los 15 kilos.


El fruto es grande, en pepónide, carnoso y jugoso (más del 90 % de la patilla es agua), con numerosas semillas, casi esférico, verdoso, pulpa de color rosado o rojo (Figura 5), generalmente de sabor dulce (más raramente amarilla y amarga) muy apreciada por ser refrescante y rica en agua y sales; importante para dietas de adelgazamiento por contener pocas calorías.


En Japón se obtuvo una variedad de patilla o sandía de fruto cuadrado, con la finalidad de solucionar el problema del almacenamiento de ésta fruta en las neveras (Figura 6). Esto se logra gracias a una alteración en el crecimiento de la fruta, lo cual consiste en introducir la patilla cuando es un diminuto fruto, en un cubo de cristal cuadrado, de forma que cuando va creciendo adopta la forma del cubo. De momento, estas frutas sólo se comercializan en Japón, pero a un precio muy elevado.


Es importante resaltar, que los frutos de la patilla no sólo son consumidos frescos, sino también éstos pueden ser utilizados en la decoración de los centros de mesa de diversos festejos, ya que representa un arte gastronómico muy antiguo y muy delicado, tal y como se observa en las Figuras 7 y 8.


Las semillas son ricas en vitamina E y se han utilizado en medicina popular. También, se consumen tostadas como alimento y con ellas crudas se prepara en México un tipo de agua fresca. El color rojo característico de la patilla se debe a un antioxidante llamado “Licopeno”.


Las semillas de la patilla están maduras cuando el fruto está maduro. Contrariamente a la mayor parte de las otras cucurbitáceas, las semillas de la patilla están distribuidas en toda la fruta y de ningún modo en una cavidad central. Para las cantidades pequeñas de semillas, aconsejamos extraer las semillas manualmente.


La fermentación no se aconseja porque provoca una decoloración de las semillas y una disminución de la germinación. Las semillas extraídas se lavan con abundante agua y se ponen a secar en un ambiente fresco sin la exposición solar directa. Cuando se puede romper la semilla, es que está completamente seca y puede ser entonces almacenada.


Las semillas tienen una duración germinativa media de 5 años. Pueden, sin embargo, conservar una facultad germinativa hasta 10 años. Hay de 7 a 20 semillas por gramo de acuerdo a cada variedad. Éstas son de colores muy variados: rojo vivo, blancas, amarillas, grises, marrones, negras; y pueden ser unicolores, jaspeadas o moteadas.


Las semillas continúan su maduración al mismo tiempo que el fruto también alcanza su maduración fisiológica y de consumo (por encima de 20 ºC). No existe dormancia o período de latencia en la semilla de la patilla lo que permite que éstas puedan ser sembradas inmediatamente después de su extracción. Germinan entre los 2 y 14 días después de sembradas, dependiendo de la temperatura y la humedad. La temperatura ideal de germinación es de 30 a 35 ºC (85 – 95 ºF); y las semillas no germinarán por debajo de los 16 ºC (60 ºF).
P&N