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Las garrapatas constituyen uno de los principales parásitos
externos (ectoparásitos) del ganado por su implicación
económica, al perjudicar directamente a las pieles, disminuir la
producción de leche y carne, además de los daños indirectos como
la transmisión de enfermedades, principalmente la babesiosis (piroplasmosis)
y anaplasmosis. Para minimizar las consecuencias de las
parasitosis por garrapatas, es necesario controlar o disminuir
sus poblaciones, a un nivel tal, que no ocasionen daños de
importancia económica o de salud.
Se han descrito varias especies dentro de la familia de las
garrapatas (Ixodides), en nuestro medio la mas comúnmente
reportada es la Boophilus sp y en menor grado la Amblyomma sp y
la Riphicephalus sp. Los métodos o mecanismos para su control,
basados principalmente en insecticidas o mas propiamente en
ixodicidas o acaricidas, son diversos así como su forma de
aplicación y efectividad.
En los últimos años, el desarrollo de moléculas químicas,
capaces de matar adultos, larvas y ninfas de garrapatas, de
inhibir el crecimiento y desarrollo de sus huevos y a la vez ser
inocuas para los animales domésticos, ha facilitado la
implantación de programas de control de estos ectoparásitos de
amplia difusión en las áreas de pastoreo y montaña de nuestra
geografía, sin embargo, otros factores pueden limitar el uso de
estas moléculas, como la ecología, el grado de toxicidad para el
hombre, la resistencia al medicamento, la existencia o no de
instalaciones para los tratamientos y el factor humano entre
otros.
Pasemos a revisar estos métodos de control.
Método químico: Se basa en la aplicación de un producto
químico sobre la piel del animal que tiene efecto acaricida sin
afectar al hospedador, que puede ser una vaca, maute, toro o
incluso perros. Se aplica de diversos modos:
Inmersión: Consiste en pasar al animal a través del
acaricida preparado en un tanque con capacidad de 7.000 a 35.000
Lts. Es de los mejores métodos pero su costo lo hace impopular.
Aspersión: Es el pasaje del animal a través de una manga o
instalación fija donde se baña con el acaricida en altos
volúmenes de 600 a 900 litros por minuto y bajo presión (1 – 1.4
Kg por cm).
Aspersión manual: Es más simple, utilizando una asperjadora
de espalda con una presión de 1 – 1.5 Kg/cm) o un motor (3Kg/cm).
Se puede utilizar cuando son pocos los animales a trabajar
y requiere de dos condiciones esenciales:
1. Tener una concentración inicial efectiva del acaricida,
que se mantenga durante todo el proceso de aplicación.
2. Debe efectuarse un completo empapado de TODA la
superficie corporal.
Pour On: consiste en la aplicación sobre el dorso o lomo
del animal, del agente acaricida en combinación con una
sustancia que ayuda a la penetración y lenta liberación del
producto, de manera que la permanencia del efecto sea más
prolongada.
Muchos ganaderos hacen uso de un método similar, combinando
productos Pour on con aceites comestibles o de vehículos,
incluso el aceite “quemado” que tiene un comprobado efecto
inductor de cáncer, sin embargo, debido al desconocimiento de
las características fisicoquímicas de los productos a mezclar,
así como el uso indiscriminado sobre cualquier animal y en
cualquier cantidad, está produciendo una gran resistencia en las
garrapatas a productos que originalmente eran de gran eficacia.
La gran ventaja de este método es su posibilidad de uso
estratégico y en lugares donde no existen instalaciones o
infraestructura adecuada.
Aretes: los cuales están impregnados con acaricidas que van
liberándose lentamente. No son tan efectivos en áreas como la
región inguinal y regiones bajas.
Acaricidas sistémicos: Básicamente son dos, el Closantel y
la Ivermectina.
El closantel, es una salisalanida de amplio espectro que
afecta a la Boophilus microplus inmaduras y una reducción en la
maduración de los huevos de las garrapatas repletas o teleoginas.
Ensayos en Uruguay, lograron controlar el 80 % de las Boophilus
microplus a dosis de 20 mg/Kg por 21 días.
La Ivermectina, una vez absorbida tiene efecto sistémico sobre una
variedad de garrapatas de uno o más hospedadores, pero se debe
calcular bien el peso del animal a tratar para lograr eficacia y
evitar la resistencia. A la dosis de 200 mcg/Kg deja un 40 % de
supervivencia de las hembras adultas de Boophilus microplus no
protegiendo contra las larvas.
Métodos biológicos, genéticos e inmunológicos: Grandes
progresos se han alcanzado en la investigación de estos métodos,
sin embargo, se encuentran en un laberinto para determinar la
tecnología a utilizar, de manera que se justifiquen
económicamente.
El uso de razas resistentes, depredadores, parásitos
patógenos, garrapatas estériles, feromonas, manejo de potreros
han tenido sus limitaciones por fallas en el conocimiento de sus
mecanismos de acción, operatividad, eficiencia y uso en
diferentes sistemas ecológicos.
Razas: Está ampliamente documentada (desde 1912) la
reducción del número de garrapatas Boophilus microplus, que
finalizan su ciclo en las razas Bos Indicus (Cebú) y sus cruces.
Esta resistencia se demuestra principalmente por desprendimiento
o muerte de garrapatas inmaduras, reducción del peso de las
garrapatas “repletas” o teleoginas y disminución de la postura
de huevos por las garrapatas.
Trabajos en Inglaterra determinaron que el ganado hembra es
mas resistente que el macho; allá encontraron que existe mayor
resistencia en verano que en invierno y que la segunda
generación (F2) era superior a la primera (F1) y menor en vacas
lactantes que en vacas secas, sin diferencia significativa en
cuanto a la edad.
El carácter de resistencia en cebú puro es dominante,
demostrándose un rechazo de las larvas de garrapatas en las
primeras 24 horas, superior al 85%, igualmente el rechazo de
ninfas y adultas que tardarán mucho más tiempo en fijarse.
Algunas razas Bos Tauro como la Jersey, presentaron
resistencia natural, igualmente trabajos en Cuba señalan mayor
resistencia en los cruces de la raza Siboney (5/8 Holstein 3/8
Cebú) con Mambi de Cuba (3/4 H x ¼ C) en comparación con las
mismas razas con mayor número de genes cebú.
En Australia, la raza Droughtmaster (3/4 Brahman x 5/8
Shorthorn) fue 10 veces menos parasitada en comparación con
otras razas inglesas.
También se demostró que es un carácter heredable para Bos
Indicus y sus generaciones futuras (80 %) y de 40 – 45 % para
Bos Taurus. Cuando se cruzó vacas resistentes con un toro de
alta resistencia (96.7 %), ésta se incrementó rápidamente,
además fue superior en becerras sobre los becerros. Esto indica
que se pudiera seleccionar en base a un carácter de resistencia
sin descuidar otros caracteres productivos.
Manejo de Potreros: Se han utilizado varios métodos como el
pastoreo rotativo, pastoreo intensivo, pastoreo mixto, pero los
resultados no son concluyentes, aún cuando apuntan a los
beneficios de este sistema. La preocupación recae en el posible
daño a los potreros y la permanencia de las formas inmaduras por
más de 210 días.
La preparación de potreros (rastreo, siembra) la fumigación
de los pastos con acaricidas, la quema de los potreros, tienen
un efecto relativo sobre el control de garrapatas y algunos de
estos métodos son inadecuados.
Donde se han tejido las mayores expectativas es en el uso
de pasturas repelentes, como el capín melao (Melinis
minutiflora) que repele y atrapa las larvas de Boophilus
microplus.
Otro pasto, “Gamba” (andropogun gayanus) reduce el número
de garrapatas. También Pennisetum clandestinum y Sinodon
dactylon (Bermuda) se mostraron activamente repelentes. Algunas
leguminosas como stylosanthes, atrapan y matan las larvas de las
garrapatas. Otros autores refieren que sólo tienen efecto
repelente y en presencia de otros pastos y malezas, se pierde el
efecto.
En Puerto Rico se demostró que sólo determinados genotipos
del género stylosanthes, tienen marcado efecto sobre el
desarrollo y supervivencia de larvas de Boophilus microplus y
sobre larvas y ninfas de Amblyomma variegatum, pudiendo haber
una marcada influencia por la edad de la planta y las
condiciones ambientales, especialmente viento fuerte.
Feromonas: Feromona es un “mensajero” químico
imprescindible para la comunicación entre especies, que tienen
la capacidad de regular el comportamiento como el apareamiento
(sexuales) o avisar de la presencia de depredadores o evitar
daños (Feromonas de alarma) y otras.
En el caso de las garrapatas se han descrito tres tipos:
feromonas sexuales, que son indispensables para el apareamiento;
las feromonas de encuentro que ayudan a su supervivencia y las
feromonas de agregación y adherencias que aseguran la
localización del hospedador adecuado para su alimentación.
Se conocen tres tipos también de feromonas sexuales,
mencionándose el 2,6 Diclorofenol (DCP) como atrayente entre
casi todas las especies de garrapatas, duras, siendo liberada
por la hembra que se ha alimentado, esta se vehiculiza a través
del aire. La feromona de la “monta” se encuentra sobre la
superficie de la hembra “gorda” y es responsable del
reconocimiento por parte del macho “buscador” y existe una
feromona genital, que garantiza la especificidad de la monta y
el éxito de la misma.
Las feromonas han sido utilizadas combinándolas con
insecticidas para controles estratégicos y monitoreo de la
población. Las feromonas mezcladas con acaricidas se han
utilizado para reducir el número de machos y por lo tanto, el de
hembras servidas, se utilizan en collares y aretes, pero hasta
el momento, han sido de corta duración.
Control Biológico: Se mencionó anteriormente el “pasto
repelente” y leguminosas ixodicidas, pero este método busca
principalmente desarrollar los enemigos naturales o depredadores
de las garrapatas y ponerlos al servicio del hombre para su
control como lo son avispas del genero Ixodiphagus texanus,
hormigas como la “hormiga de fuego” o S. geminata y bacterias y
hongos actualmente en estudios.
En Cuba se describió la hormiga Pleidole megasephala como
depredador de Amblyomma cajerense. “La hormiga León” es
depredadora de la teleoginas (garrapatas repletas de sangre) de
Boophilus microplus, similar al de la Hormiga de fuego.
Por otro lado, el cruce de B. microplus y B. annulatus
produce híbridos viables donde los machos son estériles y las
hembras fértiles. El uso de machos híbridos estériles al
cruzarse con hembras fértiles, darán huevos de apariencia normal
pero no viables. Al cruzar las hembras híbridas con machos
normales fértiles, los huevos tendrán fertilidad disminuida y
otra generación de machos híbridos estériles
Inmunización: Ganado y animales de laboratorio
desarrollaron resistencia a futuros ataques de diferentes
especies de garrapatas, cuando se sometieron a segundas o
terceras exposiciones, demostrándose que en el ganado se
desarrolla una respuesta inmunitaria local. Esta respuesta
inmunitaria posee un componente celular, especialmente
eosinófilos y basófilos, un grupo de las células blancas de la
sangre. Igualmente existe un componente humoral, es decir,
presencia de anticuerpos en el suero, que no han sido
determinados claramente pero que se sabe que juega un papel
primordial.
El uso de suero o plasma para la transferencia de la
inmunidad no ha dado resultados satisfactorios.
Se han utilizado diferentes antígenos de la garrapata,
glándulas salivales, cemento, intestino, órganos sexuales y
otros, pero la purificación de estos antígenos ha sido sumamente
complejo.
Se logró inmunizar animales de laboratorio inoculados con
un antígeno purificado de glándulas salivales de garrapatas que
se habían alimentado (requisito esencial) y se evidenció un
rechazo significativo al exponerse de nuevo al ataque de
garrapatas. Se demostró así mismo, que la inmunidad producida
por glándulas salivales de larvas o ninfas, no protegen contra
garrapatas adultas.
La inmunización de animales con antígeno purificado de
células del intestino de la garrapata, logró producir daño
severo en las garrapatas y promover su inactividad, pero se
requirieron 100 microgramos (mcg) de extracto de intestino de
garrapata obtenido de cincuenta mil garrapatas parcialmente
repletas (1,2 Kg. de extracto inicial para demostrar su eficacia
en vacunación.
En conclusión, falta mucho por investigar y determinar,
antes de obtener un producto que se justifique económicamente,
confiable y eficaz, lo que nos lleva necesariamente a mejorar el
“Control integrado de plagas” basado en el uso de acaricidas en
combinación con cualquier otro método factible. P&N
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