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Bárbara Gutiérrez, Nohelia Rodríguez y Ángel García

 

 

Situación actual del COCOTERO

en el Municipio Valdez del Estado Sucre

 

 

 

El cocotero (Cocos nucifera L.) representa uno de los principales cultivos que se siembran en el Municipio Valdez al Sur-Este del Estado Sucre en la Península de Paria.

Esta región, es considerada un lugar que satisface la mayoría de los requerimientos ecológicos del cultivo.

 

Existen registros que indican la existencia de una superficie sembrada de 1.144,25 ha de coco, pero en la actualidad ésta cifra no supera las 600 ha. La situación del sistema cocotero es crítica; ya que, el número de productores es cada día menor y cada uno de ellos trabaja sus unidades en la medida de sus posibilidades. Las causas de ésta problemática se fundamentan en lo siguiente:

1. El precio de comercialización del coco es muy bajo y es fijado por los intermediarios. Esta situación, no les permite tener mayores alternativas a los productores al momento de negociar debido, a los pocos compradores.

2. Alto costo de la mano de obra al momento de la cosecha. La mayoría de los productores deben trabajar con mano de obra familiar ya que, la de contratar es poca y tal situación trae como secuela, la exigencia de un pago mayor por jornadas de trabajo de menor tiempo a lo estipulado en el sector rural, es decir, solo se trabaja medio tiempo. 

3. No existen plantas receptoras de coco para su procesamiento en el estado Sucre, y los únicos compradores mayoristas del coco en pelota son intermediarios procedentes de Colombia que se presentan en forma temporal en el municipio. Sin embargo, se está desarrollando un proyecto que contempla la instalación de una pequeña planta procesadora de coco a través de un Convenio de FUNDACITE-Sucre, en el cual, participa la Red productiva de coco y la Asociación cooperativa de coco del municipio Valdez (ASOCOCOVAL). 

4. El precio de comercialización de la copra, también es motivo de desánimo porque la extracción del albumen del coco incrementa los costos de mano de obra, los cuales no son compensados con el precio.

Por todo lo antes expuesto, en el municipio Valdez nos encontramos con plantaciones de coco alto criollo con una edad promedia de 35-40 años, tamaño que oscila entre 2-3 ha, densidad entre 90-100 plantas/ha; con distribución desuniforme, por la pérdida de plantas con el transcurrir del tiempo. La resiembra es muy poca y solo hay algunas reposiciones dejando las plantas que germinan en campo. 

Desde el punto de vista agronómico es muy poca la tecnología aplicada al cultivo:

a) No se aplica fertilización al cultivo. A pesar de que existe un laboratorio de análisis de suelo en Carúpano, no existe la cultura de realizar análisis de suelo y en segundo lugar no existen empresas proveedoras de fertilizante a nivel de municipio.

b) No se realizan prácticas de drenaje. La región presenta una precipitación media anual de 1.025,6 mm. Cuando las precipitaciones tienen una alta intensidad, se generan problemas de desbordamientos de los ríos de cuencas pequeñas y acequias ocasionando inundaciones y problemas de drenaje en las parcelas. Es necesario enfatizar, que los suelos de las plantaciones presentan texturas desde franco-limosas a franco-arcilllo-limosas, que les confieren características pesadas con exceso de humedad en la mayoría de los casos.

c) No se efectúa manejo de insectos-plaga y enfermedades. A pesar de que existen problemas fitosanitarios por la presencia insectos-plaga como: Picudo negro (Rhynchosporum palmarum L.) vector del nematodo Bursaphelenchus cocophilus (Cob), agente causal de la enfermedad “Anillo rojo.”

También hay problemas por Ácaros (Eryophyes guerreronis K.), Escarabajo rinoceronte (Strategus aloeus L.), Escamas de diferentes géneros y actualmente se detectó la presencia del Acaro rojo de la palma (Raoiella indica). A parte del anillo rojo, existe la “Pudricion de cogollo” (Phytophthora palmivora (Butler)) y la “Marchitez sorpresiva” en la cual, se encuentran involucrados insectos vectores del grupo de los chinches, como transmisores de protozoarios flagelados del género Phytomonas. En general, hay desconocimiento del manejo integrado de plagas a nivel de productor. 

d) En cuanto al control de malezas la mayoría de los productores lo realizan dos veces al año, generalmente para la cosecha, aunque existen algunas plantaciones que tienen áreas de difícil acceso por la cantidad de arbustos presentes que simplemente están abandonadas.

Los rendimientos promedios oscilan entre los 60-65 cocos/planta/año lo que se traduce en unos 5.400-6.500 cocos/ha. En algunas plantaciones de coco, se tienen cultivos asociados como: cacao, musáceas y ganado vacuno, estos productos le proporcionan ingresos en períodos más cortos como medio se subsistencia. 

Como se mencionó anteriormente, actualmente no existe una planta receptora de coco en pelota en el estado, solo se recibe copra en Carúpano y la procesadora fue trasladada al estado Carabobo. Los intermediarios de la zona, tienen contacto con los de Colombia y se encargan de abastecerlos en el municipio cuando traen sus gandolas. También existe la modalidad, de que algunos productores por falta de recursos al momento de la cosecha, hacen convenimientos con los intermediarios y los frutos son vendidos en la planta. Por lo tanto, reciben un precio menor por cada coco en pelota porque la cosecha la hace el comprador. Adicionalmente, pueden existir variaciones en el precio de acuerdo al tamaño del coco, por consiguiente, los frutos pequeños son utilizados por el productor para procesarlos como copra. 

Evidentemente, la problemática existente es consecuencia de la situación que se presentó a finales de la década de los ochenta, cuando los precios agrícolas y agroindustriales del coco y sus derivados, estuvieron intervenidos por el control de precios mínimos presentes en los regímenes legales de la Ley de Reforma Agraria y la Ley de Mercadeo Agrícola. 

A partir de los años 1993 hasta 1996, comenzaron a liberarse económicamente una serie de medidas macroeconómicas entre ellas: tratados de libre comercio y negociación, con el Pacto Andino y MERCOSUR. Esto conllevo a la apertura de nuevas modalidades de comercialización del coco; entre ellos el mercado de la copra hacia las islas del Caribe (Trinidad) y el mercado del coco en pelota hacia Colombia.

Para lograr un sistema de comercialización eficiente es necesario, que el coco reciba márgenes de ganancia con porcentajes que le permitan evitar una descapitalización de los productores. En tal sentido, debe existir la intervención del gobierno central para la regularización del mercado de la copra, debido, a que es la agroindustria quien fija los precios y condiciones de compra unilateral. Adicionalmente, se debe poner en funcionamiento el Puerto Internacional de Guiria con la finalidad de facilitar el intercambio comercial con las islas del Caribe.
P&N