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M.V. Antonio Duplat

Emponzoñamiento Ofidico

 

EL mes pasado en su casa de Valencia, en el Estado Carabobo, mi hijo mayor salió a revisar porqué los perros ladraban tanto, pero cometió un error, salió al patio descalzo y descubrió dolorosamente, que la causa de los ladridos era una serpiente de cascabel, quien se presentó clavando sus colmillos en su tobillo.

 

Todos hemos escuchado hablar sobre alguna persona, amigo, conocido o familiar al cual “mordió” una culebra y quizás en nuestro medio agrícola y pecuario, debería ser algo común y corriente, sin embargo y afortunadamente, esto no es tan común como pareciera indicar la creencia popular.

 

De las más de 3.000 especies conocidas de serpientes, solo un 15 % son peligrosas para los humanos, lo que si existe es un gran desconocimiento de estos ofidios y con relación a los accidentes por emponzoñamiento, existen diferentes criterios que generan dudas al momento del tratamiento, que pudieran tener resultados catastróficos para el paciente.

El emponzoñamiento, es la inoculación, en el cuerpo humano de una toxina elaborada por un animal a través de una mordedura, picadura, aculeamiento o contacto cutáneo y la gravedad del mismo dependerá de la profundidad de la herida, la cantidad de veneno inoculado, el tiempo desde el último uso del veneno, el tamaño de la serpiente y el lugar del emponzoñamiento.

 

Composición de los venenos en general

 

Son sustancias muy complejas y variables, incluyendo 300 y mas componentes entre los que se encuentran: proteínas no enzimáticas, enzimas, péptidos, nucleótidos, aminoácidos libres, azucares fosforilados, lípidos, mucopolisacáridos, iones de sodio, potasio, zinc, magnesio, calcio, hierro, cobalto y otros; detritus celulares, presencia de numerosas bacterias y microorganismos, numerosos componentes de acción desconocida.  

 

La Epidemiología  

 

La epidemiología es interesante, se reportan mayor frecuencia entre Julio y Octubre, cuando las serpientes están mas activas y los seres humanos trabajando en el campo o de vacaciones y aun cuando las serpientes no discriminan sexo ni edad, la mayoría ocurre entre los diez y treinta años en sexo masculino de la población rural; el emponzoñamiento botrópico es responsable de mas del 50 % de los casos, debido a la agresividad de las mapanares y lops estados con mayor insidencia son Lara, Táchira y Barinas.  

 

En un interesante trabajo del Dr. Rafael Ángel Gil, de marzo de 1997, se establece que en el período 1.990 - 1.995 se produjeron 2.043 casos, ocupando el primer lugar según la tasa de morbilidad promedio, con 70.04 casos por 100.000 habitantes, siendo de 21.24 por 100.000 habitantes para el resto del país, lo cual es estadísticamente significativo; y que permite calificarlo como el Estado que presenta el mayor riesgo.  

 

También reporta el Dr. Gil, que las áreas más afectadas son las extremidades (97,48%), con predominio franco en las inferiores (82,74%), siéndolo en orden decreciente: Pie (62,24%), Pierna (19,00%), Muslo (1,50%); en las superiores (14,74%): Mano (12,90%), Antebrazo (1,84%).  

 

Cómo diferenciarlas:

 

Realmente el “susto” cuando se produce un accidente, muchas veces hace olvidar la identificación del ejemplar, lo que es sumamente importante, porque otras culebras agresivas no necesariamente son ponzoñosas, y en caso de que lo sea, es importante saber a que especie pertenece, debido a que los sueros son diferente y de la identificación dependerá el que se utilizará para contrarrestar sus dañinos efectos. Lo ideal es llevar la serpiente muerta o parte de ella, pero se debe tener mucho cuidado en la manipulación, nunca debe hacerse directamente con la mano, debido a que los reflejos de las recientemente decapitadas, se mantienen intactos, pudiendo ser capaces de inocular veneno. Debe diferenciarse la “mordedura” de una serpiente venenosa de una no venenosa o de otro animal como murciélago, rata o un objeto inanimado, a falta de una clara identificación del ejemplar, los signos objetivos y la sintomatología será un  punto de referencia al diagnóstico. A continuación hemos tomado este cuadro de una interesante ponencia, que nos puede ilustrar para la identificación de la causante del emponzoñamiento.

 

¿Qué ocurre cuando hay un emponzoñamiento?

 

La reacción mas común a una “mordida”  es el terror, el cual puede causar nauseas, vómitos, diarrea, taquicardia y palidez y frío en la piel, pero hay que tener en cuenta que el 25 % de los emponzoñamientos son “secos” y no resultan en envenenamiento. Estas reacciones deben ser diferenciadas de las manifestaciones del verdadero envenenamiento, incluyendo la presencia de marcas de uno o más colmillos; las primeras manifestaciones aparecen a los 30 a 60 minutos, estas incluyen dolor, edema, eritema, o equimosis en el lugar de la inoculación y los tejidos adyacentes. El dolor  generalmente aparece inmediatamente en el 90 % de los casos.

 

El veneno incrementa la permeabilidad de las membranas capilares, resultando en salida de electrolitos, albúmina y glóbulos rojos en el área de envenenamiento. Esto puede ocurrir en pulmones, miocardio, riñones, peritoneo y sistema nervioso central. Esta permeabilidad de las paredes de los glóbulos rojos tiene como consecuencia su destrucción (hemólisis) y el edema y la hipoalbuminemia y hemoconcentración se traducen en shock hipovolémico, acidosis láctica, falla renal, hemólisis intravascular o coagulación intravascular diseminada.

Veamos cada uno de los casos:

 

Emponzoñamiento Botrópico

 

Causado por serpientes del género: Bothrops  (Mapanare) de la familia Viperidae, causado por una toxina: Venina proteolítica, micronecrótica y coagulante.

 

Se presenta un dolor agudo local, similar al ardor de una quemadura, el cual se va intensificando según difunda el veneno a los tejidos vecinos, seguido de un edema eritematoso  que sigue extendiéndose. Se presentan flictenas (ampollas) y las hemorragias aparecen al cabo de algunas horas y aparece en las encías, nasal, pequeños puntos hemorrágicos, generalizados, hematomas, en las heces, en la orina (hemoglobinuria) incluso peligrosas hemorragias cerebrales.

 

El Dr. Rafael Ángel Gil nos aclara, que si al cabo de cuatro horas de ocurrido el accidente no aparece el edema, se puede descartar con certeza el emponzoñamiento botropico.

 

Emponzoñamiento Crotálico

 

Causado por serpientes del género Crotalus (cascabel) que posee una toxina, venina hemolítica, neurotóxica, nefrotóxica.

 

Se presenta con dolor local que tiende a desaparecer, herida limpia sin sangramiento, sensación de pesadez en el miembro, edema, anemia, hemoglobinuria, albuminuria y manifestaciones neurológicas como caída del párpado (ptosis palpebral), estrabismo, perdida parcial de la visión (amaurosis), deterioro del lenguaje (disartria), dolores musculares y parálisis de la nuca.

 

Emponzoñamiento Micrurico (Coral) o Elapidico

 

Ocasionado por la serpiente de Coral (Micrurus altirostris)  de la familia Elapidae y producido por la toxina venenina neurotóxica, hemolítica y cardiotóxica.

 

Ocurre una herida pequeña, con dolor leve de poca duración, aparición precoz, adormecimiento de la lengua y de la región afectada, Ptosis palpebral, visión borrosa, dificultad para tragar, salivación, asfixia mecánica por parálisis de los músculos intercostales y diafragma. No hay hemorragias, alteraciones de la sangre ni orina.

 

Emponzoñamiento Lachesico

 

Producido por una serpiente conocida como verrugosa o cuaima (Lachesis muta muta) perteneciente a la familia Viperidae.

 

Se presenta con dolor severo, heridas desgarrantes, edema, equimosis, áreas de necrosis, hemorragias por agotamiento del fibrinógeno, vómitos con sangre,  presencia precoz de shock.

 

¿Qué hacer en caso de un emponzoñamiento?

 

Tan importante como qué hacer, es que no hacer, vamos por parte:

En caso de emponzoñamiento botrópico, lo primero que se debe hacer es clamarse y tratar de calmar al paciente, luego realizar una limpieza del área afectada, NO USAR TORNIQUETES, ni efectuar incisiones en la piel, mantener en reposo absoluto y el miembro afectado en elevación, administrar analgésicos preferiblemente por vía endovenosa (no lo haga usted mismo sin un buen entrenamiento) aplicar toxoide tetánico, vitamina K, procurar asistencia médica inmediata.

 

El tratamiento específico es el suero antiofídico, el cual no se le administrará de inmediato, los médicos necesitan saber  cual especie y que cantidad de veneno inoculó, por lo que le harán varios exámenes como hematología completa, glicemia, urea y creatinina, transaminasas, fibrinógeno y otros exámenes. Lo ideal es el suero especifico, en este caso antibotrópico, pero en su defecto, será el polivalente que es menos eficaz. Se debe tomar en cuenta que un frasco de antiveneno de 10 ml neutraliza 20 mg de veneno, cuando una mapanare puede inocular hasta un gramo de veneno.

 

También se usa fasciotomía química o quirúrgica, adrenalina y en caso de ser necesarios, antibióticos aminoglicósidos.

 

En el emponzoñamiento por Cascabel, también el primer punto es lavar muy bien la herida, NO COLOCAR TORNIQUETE, NO EFECTUAR INSICIÓN, mantener al paciente en reposo, NO SUMINISTRAR BEBIDAS ALCOHOLICAS, mantener el miembro afectado en alto y trasladar inmediatamente al paciente a un centro de atención médica.

 

En el hospital o centro médico le administrarán hidrocortisona y analgésicos por vía endovenosa, toxoide tetánico, análisis de laboratorio, monitoreo respiratorio y renal, suministro de suero antiofídico anticrotálico, preferiblemente.

 

Emponzoñamiento por serpiente de Coral, debido a la toxicidad de su veneno y a la rapidez con la cual actúa, se tendra una conducta en pacientes asintomáticos, con observación las 24 horas, monitoreo cardíaco, electrocardiograma, gasometría, análisi de laboratorio: hematocrito, transaminasas, fibrinógeno, plauqetas, bilirrubinas, electrolitos séricos, toxoide tetánico.

 

En caso de pacientes con sintomatología, el pronóstico es desfavorable, debe ingresarse a la unidad de cuidados intensivos (UCI), realizar la intubación endotraqueal y respiración asistida, administrar antihistaminicos e hidrocortisona por vía endovenosa, toxoide tetánico, antibióticos, suero antimicrurico, el suero polivalente de la UCV es ineficaz. Es necesaria la evaluación continua.

 

Debe recordarse que la mejor medida es acudir inmediatamente al médico con la identificación de la serpiente involucrada, no aplicar torniquetes, chupar el veneno, aplicar hielo, administrar suero antiofídico alrededor de la herida y sobre todo tratar de mantener la clama, para ello existe un cueto muy ilustrativo:

 

En cierta ocasión coincidieron en una pequeña cueva una cascabel y una iguana, luego de los saludos de rigor, la cascabel quien tenía aptitudes científicas, le propuso a la iguana un experimento, le planteó que la próxima persona que pasara sería mordida por la cascabel, pero cuando esa persona volteara, sacaría la cabeza la iguana, y así lo hicieron, cuando la persona se sintió mordida, volteó y al ver que era una iguana, se alejó tranquilamente. Posteriormente pasó otra persona y esta vez fue la iguana la que inflingió la herida, mas cuando la persona volteó, miró con horror una serpiente de cascabel y cayó muerto.

 

Este cuento trae varias moralejas que dejaremos a l lector, lo que si queremos dejar claro que es necesario el suero antiofídico para salñvar una persona de una muerte segura o de pérdida de masas de tejido o daños permanentes a los diferentes organos.  P&N